
Pues aunque la cosa sonaba a chiste, resulta que es cierto. La nueva prueba en el caso de espionaje entre Mclaren y Ferrari se trata de un intercambio de correos eléctronicos entre Fernando Alonso y Pedro De la Rosa. Así lo ha confirmado Max Mosley, por medio de una carta enviada a los equipos el pasado viernes, y que ha sido colgada hoy en la página web oficial de la Fórmula 1.
En dicha carta, Mosley pedía a los tres pilotos de McLaren colaboración en el caso, ya que les había llegado la noticia de que alguno de ellos poseía pruebas escritas sobre el caso. Pedía que estas les fueran enviadas, y si no lo hicieran y más tarde se demostrara que sí las tenían podría acarrearles graves consecuencias (se dice que la pérdida de la superlicencia).
Ha dicho Antonio Lobato en el telediario de Telecinco, que ha hablado con Fernando y que se lo ha confirmado. Al parecer, Alonso estuvo pensando qué hacer, incluso lo consultó con el equipo y terminó otorgando dichas pruebas, al igual que Pedro De la Rosa que lo hizo más tarde.
Queda demostrado que al contrario de lo que afirmaba Ron Dennis, esto no incumbía solamente a un empleado desleal. Habrá que estar atentos, porque parece difícil que McLaren se libre de una sanción más que ejemplar, a la vez que esto puede servirle a Fernando para desligarse de su contrato para la temporada próxima.












