
Y al final lo consiguió. Esta mañana se ha hecho oficial que Michael Schumacher será galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de los Deportes en su XXVII edición. Así se ha decidido tras una dura pugna entre el alemán y la candidatura conjunta (menuda chorrada…) Federer-Nadal, tras haber quedado rezagados Valentino Rossi y Yelena Isinbayeva.
Schumacher ya ha expresado su felicidad: “Estoy absolutamente sorprendido y evidentemente honrado por el premio. No puedo más que agradecer al jurado esta gran distinción, que considero un gran reconocimiento a mi carrera, pero que alegra también por la distinción al compromiso social”. Por cierto, todo parece indicar que acudirá a la entrega, algo que el jurado tiene muy en cuenta a la hora de escoger el vencedor.
Con este reconocimiento para el heptacampeón mundial de F1, se soluciona ligeramente toda la polémica que hubo en su día cuando se le fue otorgado el premio a Fernando Alonso, primer piloto de F1 en conseguirlo. La verdad que no era el mejor momento… se podría haber esperado unos cuantos años más, o incluso a que se retirara con un puñado de campeonatos bajo el brazo. Entonces no sólo sería merecido, sino que habría dado una mayor promoción a los premios.





