¿Cabe mejor resumen del G.P. de Mónaco? Reconozco que después de la sanción a Schumacher, pensaba que la carrera iba a ser un paseo para Fernando, y aunque no lo pareciese, en cierta medida lo fue. Hizo con la carrera lo que quiso. Sabía que era imposible que le adelantasen en pista, así que adaptó su estrategia a lo que se necesitaba en boxes. A pesar de llevar gasolina para más vueltas, hizo su primera parada casi a la vez que Raikkonen, necesitando menos gasolina que cargar y estando en boxes los segundos necesarios para salir otra vez por delante.
A partir de ahí, algunos empezaron a ponerse nerviosos, pensando que el segundo juego de ruedas iba a ser una porquería y comprometer la victoria de Alonso. Lo que estaba haciendo Fernando era cuidarlos, asegurándose así de tenerlos frescos para dar una serie de vueltas rápidas antes de la segunda parada.
Pero no hizo falta nada de eso. Webber, un piloto al alza, que está dejando a Rosberg en la estacada, rompió el motor, como le pasa siempre, y lo mismo hizo Kimi para no ser menos. Dijo De La Rosa que la rotura pudo deberse al recalentamiento por la falta de refrigeración, al rodar a baja velocidad detrás del safety car. Yo más bien apuesto por la falta de aire limpio que provocó el ir toda la carrera pegado a Fernando. Un error de juvenil.
Siempre me había preguntado como resiste Kimi los envites de la fortuna con tanta estoicidad. Hoy ha quedado claro. El tío se subió al yate sin ni siquiera pasar por boxes. Así se olvidan rápido las penas. Menudo cambio de chip. ¡Un blody mary, por favor!
Schumacher hizo una gran carrera. Empezó adelantando a Massa, que casi se estrella contra el muro por darle sitio al alemán, siguió con unos cuantos adelantamientos, uno de ellos al mismísimo Button, y siguió para arriba hasta conseguir un muy meritorio quinto puesto.
Irreconocible Fisichella. Menudos adelantamientos que se gastó el romano. El de Coulthard impresionante, frenando como si llevase un tractor. Luego se vió perjudicado por el safety-car, porque podría haber estado cuarto o quinto.
Y la sorpresa del día: Coulthard. A una sóla parada, debió de ser complicado llevar el RedBull, aunque seguro que necesitó más valor para ponerse esa capa delante de la familia real monegasca.
A Fernando Alonso, con 12 victorias, un campeonato del mundo, el segundo por venir, y la victoria en Mónaco, ya le quedan pocas cosas por hacer. Tal vez algún día tenga que probar con las 500 millas de Indianápolis.















