
La táctica que usó Fernando Alonso en Silverstone parecía un poco extraña, con esa segunda parada tan alargada. Sin embargo, tenía mucho sentido: intentar alargar el repostaje para, con una sucesión de vueltas rápidas previas a la detención, intentar superar a un Montoya cargado de gasolina. Lógico, pero equivocado.
Esa táctica respondía a una defensa ante Raikkonen, y no a un ataque sobre Montoya. Así lo explica Pat Symons: “De haber cargado poca gasolina en el primer repostaje para intentar superar a Montoya, nos habríamos expuesto a que Raikkonen nos hubiese superado en el segundo stint, y nuestra prioridad era que Fernando estuviera siempre por delante de Kimi, así que diseñamos la estrategia en función de eso.”
Da idea del temor que le tenían a Kimi en este gran premio. Alargando la segunda parada, Alonso se aseguraba entrar a boxes más tarde que Raikkonen. Así, en caso de que Kimi hubiese cogido a Alonso durante el segundo relevo, se hubiese visto bloqueado por Fernando, al estilo Schumacher en la primera parte. Y después de que Raikkonen entrase en boxes, Alonso tendría algunas vueltas para, yendo más ligero, sacarle ventaja, para poder salir otra vez delante de él.















