Ganó Raikkonen, y estoy seguro que a muy pocos les habrá extrañado. Ha sido el más rápido todo el fin de semana, y el circuito de Montmeló le viene al Mclaren como anillo al dedo. Si a eso unimos que parece que es el coche que mejor trata los neumáticos, la victoria estaba bastante clara.
Por desgracia, las posibles opciones de Fernando Alonso se esfumaron cuando el efecto del “blistering” (ampollamiento) se apoderó de su neumático trasero izquierdo, provocando un aumento alarmante de sus tiempos por vuelta. Ahí, se volvió a ver como Fernando juega perfectamente con las variables de carrera, consiguiendo conservar un segundo puesto, que le permite mantener una cómoda ventaja en el campeonato.
Schumacher confirmó lo que se podía intuir tras Imola: la recuperación no se debía a un gran coche, sino a unos neumáticos muy adecuados para aquella carrera.
Muy bien Toyota, luchando por podiums, aunque por el momento no son una amenaza para las victorias. Siempre que Trulli no vuelva a destaparse en Mónaco, como hizo el año pasado.
Ahora, cuando parece que Raikkonen es el principal rival, hay que preguntarse: ¿descartamos a Schumacher? Yo, no.






Mayo 9th, 2005 at 3:11 pm
¿Descartar a Schumacher? Quda todo un mundo por delante, esto acaba de empezar…
Mayo 9th, 2005 at 5:55 pm
Lo bueno es que ahora Schumacher tendrá que ganarlo todo (poco probable) porque ha perdido demasiados puntos y Alonso sólo tendra que hacer podiums, cosa que Shumi hasta ahora sólo ha hecho una vez.