En Imola hay un aspecto característico: Los bordillos en las curvas y chicanes. Para ser rápido hay que “saltar” los arcenes con decisión, pero con seguridad, teniendo cuidado de no dañar el fondo plano del coche. Incluso hay equipos que realizan ensayos previos. Por eso hay que correr con una suspensión tan blanda como sea posible sin comprometer la estabilidad. Históricamente, Bridgestone es más fuerte que Michelin sobre los arcenes.
Además, el motor se castiga mucho: Se va gas a fondo el 60% de la vuelta; se necesita mucho freno motor a la entrada de las chicanes, y mucho par motor a la salida.
Para saber más: Reglajes Imola















