Edoardo Bendinelli, su preparador físico, programó un plan de entrenamientos que iniciaron en las Maldivas una semana antes de la carrera, pero que fundamentalmente se llevó a cabo en Malasia, en los alrededores del hotel Pan American, a unos diez minutos del circuito y en el mismo aeropuerto de Kuala Lumpur. Desde que llegamos nos dedicamos a hacer mucho ejercicio por los alrededores del hotel, siempre al aire libre, donde se sudaba mucho y sobre todo sin refrescarse, y al menos debía aguantar una hora haciendo deporte al máximo, sin probar una gota de líquido. Tanto Fernando como Giancarlo llegaban a un punto, después de algo menos de una hora, en el que no podían aguantar más sin beber, y ahí se acababa el entrenamiento, cuando estaban a punto de agotarse por la humedad y el calor reinantes. Sin embargo este entrenamiento, que no estaba pensado tan extremo, ya que nadie podía prever que se iba a estropear el sistema de bebida, le sirvió a Fernando para encontrase con una situación conocida en los días anteriores. Fundamentalmente, en el campo que había junto al hotel, Giancarlo y Fernando, junto a sus dos preparadores físicos, Fabricio Maganzi y Edoardo Bendinelli, jugaron al fútbol, y al tenis, siempre en las horas más calurosas, al sol, y a poder ser coincidiendo con el horario en que se iba a desarrollar la carrera.
Fuente: www.marca.es















