La suerte no sonrió a Alonso en la primera sesión de entrenamientos oficiales del G.P. de Australia. Salía en las últimas posiciones, y la pista cada vez estaba más seca. Cuando parecía que se iba a aprovechar de ello, un nuevo chaparrón (justo tras la salida de Fisichella) arruinó sus posibilidades. En la segunda sesión, salvo que la lluvia entre en juego de nuevo, le será imposible recuperar las posiciones perdidas, porque, aún con una estrategia agresiva en cuanto a carga de gasolina, solo podría superar a Karthikeyan y Monteiro. El resto están a muchos segundos.
En años anteriores podría pensarse en una carrera defensiva, con una carga de gasolina abundante, y una carrera a una parada (que se lo cuente Fisico). Con la normativa actual sería muy difícil, por no decir imposible. Una sola parada obliga a salir con 90 kg de gasolina, y volver a cargar 90 kg en la única parada a realizar. Los neumáticos, que deben aguantar la carrera entera, podrían quedar destrozados muy pronto.
De ahí, que yo sólo vea una opción, que además estoy seguro de que sería la que le gustaría a los aficionados: Una carga de gasolina limitada, una salida de las acostumbradas por Fernando, y una carrera al ataque, confiando en la aparente superioridad del Renault. Otro factor a tener en cuenta es que Australia, por ser circuito urbano con zonas entre muros, suele producir entradas del safety-car. Nos vendría muy bien para reagrupar la carrera.















